El director de "El hijo de la novia" confiesa que nunca pensó que podría llegar tan lejos.

Campanella y Darín

"El hijo de la novia"
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Juan José Campanella, director de la película argentina "El Hijo de la Novia" que competirá por el Oscar en la categoría de mejor filme en idioma extranjero, confesó que nunca se había atrevido a soñar con el codiciado premio de la Academia.
«Tuve la fantasía, como la tiene todo director creo, de ganar un Oscar, pero nunca soñé que iba a poder (llegar) hasta acá», dijo Juan José Campanella en una entrevista con Reuters.
«Uno a veces sueña con algo y hace cosas concretas para lograrlo y hay fantasías, como cuando uno dice me encantaría tocar el piano maravillosamente, como algo impensable. Y éste es el segundo caso. ¡Qué me iba a imaginar cuando empezamos con la película que iba a estar nominado para el Oscar!», agregó.
Cuando Campanella, formado en la Universidad de Nueva York, se presentó en productoras argentinas con el guión de "El Hijo de la Novia" bajo el brazo, todas dudaron de las aptitudes del filme para insertarse en el circuito comercial.
«Nadie la veía comercial. Adrian Suar leyó el guión, le encantó e inmediatamente se prendió a hacerla. Pero él mismo decía que con ésta película no pensaba tener mucho éxito, que ésta la hacía porque le gustaba», explicó Campanella, de 42 años, radicado en Nueva York.
«Es una historia de amor entre dos viejos, y encima ella está enferma. Y en realidad todo lo que pasa en la película es muy dramático. Nadie pensaba que esto era un proyecto comercial», agregó.
Basada en hechos reales de la vida del propio Campanella, "El Hijo de la Novia", cuenta la historia de un cuarentón (Ricardo Darín) desbordado de trabajo que vuelve a reencontrarse con su padre (Héctor Alterio), al que ayuda a hacer realidad el sueño de su madre (Norma Aleandro), enferma de Alzheimer: casarse por la Iglesia, luego de 40 años de matrimonio.
«Pero aunque no es una comedia en el sentido de lo que pasa, la película tiene mucho humor. Por lo que me dicen quienes la vieron, la mezcla de risas, de emoción y las actuaciones, que son impresionantes, hacen que la película emocione, pero que no caiga en la cursilería», señaló el director.
El filme, cuarto de la carrera de Campanella, recibió, entre otros, el premio a la Mejor Película Latinoamericana en el Festival Internacional de Cine de Montreal y fue galardonado con la Espiga de Plata en la Semana Internacional de Cine de Valladolid.
Y ahora la película argentina, que representa a todo Latinoamérica en la competencia, ya que es el único filme de la región que quedó en carrera por el premio, compite por el Oscar en su categoría con la película francesa "Amélie", la noruega "Elling", la hindú "Lagaan", y la bosnia "No Man's Land".
«Tengo que hacer otras cosas para poder olvidarme un poco del Oscar», dijo el director, ansioso por la proximidad del 24 de marzo, cuando en la tradicional ceremonia que se realizará en el Teatro Kodak, en Hollywood, se darán a conocer los ganadores de la estatuilla.
Agencia Reuters