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Desde las páginas del comic de Marvel llega Blade (Wesley Snipes), mitad hombre mitad vampiro, cuyo máximo deseo es vengar la maldición de su nacimiento y salvar así a la Humanidad de una destrucción segura a manos de los colegas. En esta segunda aventura llena de acción, Blade es acompañado por unos poderosos vampiros para enfrentarse al mal superior que jamás imaginó, una nueva especie de monstruo que se ha tomado como tarea erradicar tanto a humanos como vampiros.
La sangre que corre por las venas de Blade es mitad humana, mitad vampiro, es el resultado de un raro ataque de un vampiro a su madre antes de que él naciera. Gracias a Whistler (Kris Kristofferson), su mentor y suministrador de armas, Blade tiene un suero especial que le permite caminar en plena luz del día. Pero cuando Whistler desaparece en las garras de Overlord Eli Damaskinos, su archienemigo y líder de la nación de los vampiros, Blade entabla una amistad con Scud, un niño genio que ha desarrollado el mejor arsenal de armas que Blade jamás ha usado hasta ahora. Con el cerebro de Scud y la maestría de artes marciales de Blade, juntos destruyen a cualquier vampiro que se cruza en su camino para rescatar a Whistler, solo para descubrir que éste ha sido infectado con la maldición vampírica. Mientras lo llevan a su guardia con la esperanza de que el antídoto lo salve antes de que sea demasiado tarde, otra prueba sangrienta aguarda la llegada de Blade.
Unos intrusos han eludido el sistema de seguridad de la guarida y Blade se enfrenta ante otra batalla. Después de destruir por su propia mano uno a uno a cada intruso, Blade se da cuenta de que esos vampiros no están para pelear, están ahí para dejarle un mensaje. Los intrusos se encuentran a merced de Blade y él se da cuenta de que están ahí para representar a Damaskinos y a la nación vampiro, uno de ellos es Nyssa, la fuerte y exótica hija de Damaskinos. Están ahí para formalizar una tregua con Blade y para luchar juntos contra una nueva raza de poderosos vampiros "Los Reapers".
Estos no sólo de alimentan de humanos, los insaciables Reapers con sus dientes filosos como navajas y su velocidad y fuerza sobrehumanas también se alimentan de vampiros para satisfacer su ansiedad voraz de sangre. Los Reaperes son una mutación precedente de los vampiros y ahora están infectando a humanos y vampiros por igual.
Una fábula lograda, para los amantes del género.
Ricardo Azaretto
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