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Una productora de un programa de televisión se enamora inesperadamente de un nuevo colega. La relación es ideal hasta que Jane descubre que su novio, en realidad, no está seguro de la relación, justo cuando ella estaba por mudarse a la casa de él. El golpe es terrible. Por algún extraño dispositivo de reconocimiento, el espectador sabe que ocurrirá de esa manera. Nuevamente, una película sobre “el hombre equivocado”.
Jane acepta la invitación de otro compañero de trabajo y se muda con él a su loft. Él es un "langa" incurable que exteriormente disfruta la promiscuidad pero que en realidad es un romántico entrañable que sólo busca un alma gemela con la que compartir fielmente sus días.
Así es como ella será testigo de las inumerables acompañantes nocturnas que tiene su amigo. Una nota en el diario le abre la mente, ambos compartamientos (el de su ex y el de su amigo) tienen el mismo patrón: la teoría dirá que los hombres actúan con las mujeres como lo hacen los toros con las vacas. Es decir, ningún toro en su sano juicio tiene relaciones por segunda vez con la misma vaca. Los hombres tampoco. De ahí, que pululen por las calles vacas nuevas y viejas. En otras palabras: con menos o más uso.
Jane es tentada por una amiga editora para escribir una columna en una revista sobre su teoría; éxito inmediato.
Toda una larga perorata de imágenes, muchas de vacas, para aterrizar en el mismo lugar común: no busques tan lejos, el amor de tu vida está muy cerca tuyo, abrí los ojos, despabilate!
El método para narrar tampoco es original, muy de comedia romántica estándar, de humilde altura. Sin ambiciones, previsible, aburrida, poco graciosa. Los actores no ayudan, aunque actúan correctamente. Todo en su conjunto se ve muy plano, sin relieve de ningún tipo.
Tony Goldwyn, también actor y descendiente de gente dedicada al cine, dirige esta comedia ligera, con una sencillez pasmosa. Ni el guión requiere gran esfuerzo ni él parece buscar una posición más insegura. Todo fluye sin contratiempos, aunque no con la rapidez esperada.
Esta película forma parte de los constantes abusos que se han hecho y se siguen haciendo de la historia, pero no por ello se ubica en un lugar extremo: está ahí, en el medio del rebaño. Probablemente el espectador atento la disfrutará muchísimo en su casa, cuando se la encuentre repentinamente en ese ir y venir por las señales de cable.
Andrés San Martín
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