En otra de las sorpresas de la noche, el director francés Roman Polanski ganó el Oscar al Mejor Director del año, por su realización "El pianista", un drama basado en la autobiografía de Wladyslaw Szpilman, un estupendo pianista polaco perseguido durante la Segunda Guerra Mundial.
Tal como era de esperar, Polanski no estaba presente en la ceremonia, ya que pesa sobre él una condena penal por un confuso caso de violación, desde el año 1977.
Polanski había tenido tres nominaciones anteriores, pero en ninguna había logrado ganar. En el 74 compitió como Mejor Director por "Chinatown", en el '80 por "Tess" y en el '68 como Mejor Guión Adaptado, por "El bebé de Rosemary".
Hijo de padre polaco-judío y de madre inmigrante rusa, toda su vida fue signada por la persecución nazi en Cracovia. Fueron enviados a un ghetto y sus padres confinados a campos de concentración. Como si no fuera suficiente, la tragedia se presentó nuevamente en su vida, cuando su mujer Sharon Tate fue asesinada en 1969.
