Cómo visten y cómo vistieron las estrellas del cine mundial. Un repaso por la historia de los Oscar, en busca de los vestidos y trajes más impactantes.

Nicole Kidman, en el Oscar 2002
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Para los televidentes de todo el mundo, la ceremonia de entrega de los premios Oscar se ha convertido en un desfile de modas comparable con los mejores de París: en ocasiones extravagante o de dudoso gusto, pero siempre interesante.
En los primeros años de la entrega de los premios de la Academia de Hollywood, las cosas eran diferentes: casi todas las estrellas estaban contratadas por los grandes estudios cinematográficos, los cuales escogían la ropa que sus artistas nominados llevarían en la ceremonia.
El diseñador de vestuario de MGM, Gilbert Adrian, se encargaba de la ropa de Norma Shearer, Joan Crawford y otras estrellas de esos estudios; John Kelly estaba encargado de vestir a Bette Davis y a Jane Wyman, actrices de Warner Brothers; Irene Sharaff, ganadora de cinco Oscar por sus vestuarios, diseñaba modelos para los representantes de diversos estudios.
Las joyas, las pieles e incluso los autos en que llegaban los artistas a la entrega de premios eran proporcionados también por los estudios.
Gloria Stuart, la actriz de 92 años que tuvo un papel destacado en Titanic, recuerda que en 1932 el vestuario habitual de los nominados consistía de “trajes de etiqueta para los hombres y vestidos largos para las mujeres. Algunas de nosotras usábamos guantes para ópera que nos llegaban al codo”.
A una pregunta sobre la vestimenta actual respondió: “Los atuendos de ahora no se parecen en nada (a los de antes). En aquella época la ceremonia no era un concurso de modas”.
En otras palabras, nada tan ofensivo como el disfraz de cisne que vistió Bjork en 2001. Ni escotes profundos ni textiles semitransparentes. La estricta censura de la industria fílmica mantenía las cosas más bien cubiertas en aquellos días.
En el actual mundo del cine, las estrellas no están bajo la tutela de los estudios, y escogen libremente sus atuendos. Como resultado de ello, los modelos de las artistas son creaciones a veces sorprendentes, en ocasiones extravagantes y cada vez más reveladoras.
“Yo creo que en el futuro veremos creaciones que tomarán más en cuenta el físico de la persona. ¿Hasta dónde puede llegar esto? No creo que haya limitación para la moda”, según Richard Tyler, un diseñador de Los Angeles cuyas creaciones para Julia Roberts en Pretty Woman le merecieron un Oscar en 1990.
Bob Mackie, que ha vestido para el Oscar a Goldie Hawn, Sally Field, Debbie Reynolds, Diahann Carroll, Angie Dickinson y Cher, cree que la ropa demasiado reveladora sólo es un problema “si cuando la ves piensas que esa persona debería estar cubierta. Pero cuando la persona es hermosa, firme y joven, está bien”.
Y viene a la mente el nombre de Halle Berry, ganadora del año pasado al Oscar como mejor actriz.
La historia del estilo en las ceremonias del Oscar puede conocerse en un nuevo libro “Star Style at the Academy Awards”, escrito por Patty Fox. Desde 1991, la autora ha estado asociada con la Academia, cuando ayudó a Mackie en un esfuerzo por revivir el glamour.
“La moda no era importante en los primeros tiempos”, dice Fox. “La mayoría de las fotografías eran tomadas de la cintura para arriba.
“En la época de la guerra, todo mundo empezó a dejar de esforzarse en su forma de vestir. Ingrid Bergman usó el mismo vestido -- que no era de gala-- dos años seguidos, en 1944 y 1945.
“La década rebelde de 1960 fue permisiva y la de 1970 tuvo relativamente poco brillo.
“Fue la época en que se usaba el estilo de 'ropa de día' de Diane Keaton. Cicely Tyson usó algo como un mantel de encaje. Twiggy un amplio vestido hippie con mangas de ángel y Barbra Streisand un vestido tipo flapper", popular en la década de 1920.
El glamour llega a finales de la década de 1980 a los premios Oscar. Fox cree que fue el diseñador italiano Giorgio Armani quien empezó a diseñar alta moda para las nominadas. Una "contienda entre diseñadores" comenzó en la década de 1990, cuando los creadores de la alta costura de Europa y Nueva York reconocieron las ventajas de vestir a las estrellas.
"Yo creo que se dieron cuenta de la influencia de las marcas y la publicidad y de que valía la pena involucrar realmente su tiempo y dinero", dijo Merle Ginsberg, editora de espectáculos de la revista Women's Wear Daily y de W magazine.
"Existe esta influencia en el negocio de la moda. Si Nicole Kidman usa un vestido de la casa Chanel, ¿se venderá más perfume de la marca Chanel? La respuesta es sí. Muchos de los vestidos son copiados por compañías de ventas masivas", dice Ginsberg, observadora veterana del vestuario exhibido durante el Oscar. "El año pasado, Nicole Kidman usó un vestido muy, muy rosado. Y de repente, el rosado se convirtió en un color muy importante en la moda".
A través de los años, Cher ha sido una de las actrices más importantes y en ocasiones más escandalosas en lo que se refiere a los estilos del Oscar. En su primera presentación llevó un vestido largo, sin forma, sandalias y trenzas.
Mackie diseñó sus más recientes trajes de noche, incluido el que lució en 1986, con motivo de la cinta "Mohawk Meets Dracula", que tenía una pieza negra para la cabeza y cuadros negros brillantes alrededor del cuello y el pecho, mientras que la cintura no estaba cubierta.
"Difícilmente puede decirse que sea un vestido, es un salto de cama", confesó Mackie entre risas. "A Cher siempre le gusta conmocionar y hacer que la gente hable, y también que su fotografía salga en el periódico al día siguiente, lo que siempre sucede".
"Uno puede pensar que la ropa de Cher es fea, pero siempre desea saber cómo fue vestida", dijo Ginsberg. "La misma Cher dijo: 'Los Oscares son aburridos sin mí'. Y todo el mundo estuvo de acuerdo. No sé si los vestidos realmente fueron feos porque ella los llevaba con una confianza increíble y un gran sentido del humor".
La moda masculina también ha cambiado en 75 años de entregas de Oscar, pero no en forma tan drástica como la femenina.
Los trajes de etiqueta han sido la norma desde el principio, pero algunas fotos antiguas revelan también algunas corbatas blancas y trajes de cola por la influencia de Fred Astaire.
En 1967, Sammy Davis se presentó con un saco estilo Nehru. Cuando Daniel Day-Lewis ganó el premio al mejor actor por "My Left Foot", en 1990, su atuendo fue una chaqueta de estilo eduardiano con un chaleco de terciopelo y una bufanda de seda atada en un lacito. En 1997, Robin Williams pasó al escenario a recibir su Oscar por Good Will Hunting con un abrigo negro que le llegaba a las rodillas y una camisa blanca sin corbata.
En años recientes el atuendo tradicional de esmoquin ha perdido adeptos. Elton John, Spike Lee y otros han optado por no ponérselo. En 1996, Brad Pitt llegó sin corbata y con una camisa blanca de cuello abierto.
"Brad Pitt podría usar un suéter con cuello de tortuga y se vería perfecto", dijo el diseñador Tyler. "Algunas personas podrían tratar de imitarlo y se verían como un bufón o como un pavo real. Otras pueden vestirse de manera totalmente informal y verse fantásticas".
Sea cual fuere el modelo que usen, lo más seguro es que las estrellas de Hollywood volverán a hacer historia el domingo con sus vistosos diseños.Los Oscar celebran este año su 75 aniversario, una bodas de diamante realzadas más que nunca por el brillo de estas piedras preciosas, generalmente prestadas.
Agencia AFP